20 años creando moda

Ramón Ezkerra. 20 años creando moda.Empecé mi formación con 16 años en el clásico taller de oficios. Fue algo casual. Me topé con una persona que me ofrecía poder aprender. No iba para peletero, pero acabé siéndolo. Empecé a interesarme por el mundo de la peletería como aprendiz, trabajando en talleres que brindaban todo lo necesario para conocer el oficio de cerca. Al llegar a ser oficial de primera adquirí conocimientos, primero de maquinista y después de cortador, el que corta y manipula las pieles. Y fue a raíz de esto cuando supe que sí, que quería ser peletero, y entendí que el cortador en piel es como el sastre en la tela, oficios que no se aprenden de un día para otro, en los cuales no dejas de aprender nunca.

Tras un periodo de ocho o nueve años, y después de haber tenido la oportunidad de poder desarrollarme como profesional en importantes peleterías de Bilbao como Kamoursaka o Luchy Peleteros, donde me ofrecían toda la estructura necesaria para confeccionar la prenda que el cliente encargaba, quise seguir adelante.

Siempre he sido una persona inquieta. Y la inquietud y las ganas por avanzar hicieron que pasado este periodo de tiempo tomara la decisión, y el reto, de ponerme por mi cuenta. A partir de los 90, la piel se “populariza”, pero nosotros dimos una vuelta de tuerca al diseño y lo adaptamos a los nuevos tiempos, sin perder la elegancia que la caracteriza.

Tienda Ramón Ezkerra en Casco Viejo de Bilbao, peleteríaCorría el año 95 y el comercio de la piel cambia. Llegan las grandes marcas, llega el prèt a porter, las grandes fabricaciones, y nos dimos cuenta de que las casas-taller eran inviables. Pero aproveché el cambio y abrí mi propio taller en un piso de la Gran Vía bilbaína con el objetivo de crear marca propia, con una filosofía propia basada en la calidad y en lo artesanal y con el fin también de crear una cartera de clientes y ganarme su confianza a través de un buen producto y un buen servicio.

Poco a poco, el taller empezó a crecer y en el año 2003 dimos un nuevo paso al frente. Sacamos el producto a la calle, exponerlo en un gran escaparate para que estuviese al alcance de la gente. Abrimos una tienda en el Casco Viejo de Bilbao, en la famosa Calle Correo. Fuimos haciendo nombre, afianzando la marca “RAMÓN EZKERRA”, sin que cesara la inquietud por seguir avanzando y por mantener la filosofía que siempre nos había caracterizado.

Fue un cambio radical del taller a pie de calle, y empezamos a dar más importancia si cabe a lo artesanal. Es un trabajo manufacturado, porque nunca me olvido que mi identidad esta forjada en un taller donde me enseñaron a trabajar bien, dando un buen servicio y ofreciendo calidad.

En cuanto a la creación, es cierto que, partiendo de lo que el cliente nos demanda, evolucionamos para crear el producto para la siguiente colección. Compramos el producto y luego creamos. Hay mucha improvisación en una creación. Empezamos un estándar y luego le damos la vuelta. A veces vemos un producto en una feria, y cuando está en nuestro taller lo vemos y pensamos: “podemos transformarlo y darle otro aire”. Y así lo hacemos, trabajamos de manera totalmente creativa.

Piel y cuero, firma de moda Ramón EzkerraMis valores siempre han sido claros y simples, buen servicio, calidad, diseño y exclusividad en la confección. En síntesis, trabajo artesanal hecho aquí, en nuestra propia tienda, en nuestro propio taller, en el corazón de Bilbao, desde hace ya 20 años.

Parte del proceso se realiza a la vista de la clientela y los pasantes. Nos pueden ver trabajando a través del escaparate en un proceso completamente artesanal. Nuestras manos han sido, y siguen siendo, las mejores herramientas que utilizamos para crear, y nuestras ideas, las que usamos para diseñar. Es un trabajo, insisto, cien por cien artesanal. En el taller donde paso horas y horas es el lugar del que salen, como decía, nuestras preciadas prendas.

Inquietud y ganas de avanzar han hecho que llegue hasta donde estoy hoy, soñando con la moda, después de más de 20 años en un rincón de Bilbao.

 

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